lunes, 8 de agosto de 2016

Alberto Heredia Castillo

ANIBAL PONCE· 

Recordando la lectura hace ya muchos años de Educación y Lucha de clases, de Don Anibal Ponce, me explico por qué quienes gobiernan formalmente y de facto como se dice ahora, no van a dejar su reforma educativa que inició siendo laboral y que luego, ante tanta presión de la CNTE y de científicos dedicados a la docencia y la investigación, ahora presentan una propuesta de reforma curricular que no tiene nada de nueva y es la misma que hace años los organismos internacionales han propuesto para los países miembros.
En uno de sus pasajes, Ponce escribió "Las sociedades infames, tienen una educación infame" En el caso de esta reforma, quienes gobiernan imponen una educación que no promueve la disminución de las desigualdades, ni estimula el pensamiento crítico de los estudiantes, sino todo lo contrario, porque el modelo al que representan, así lo requiere para alcanzar niveles de producción mayores y para garantizar que la acumulación de capitales se siga dando como hasta hoy, en menos manos.
La lucha de resistencia contra esta y las otras reformas ya aprobadas y en marcha, será larga y a fondo, sólo un cambio en la dirección política del país, puede ser el principio de que dejen de operar en perjuicio de los mexicanos que somos la inmensa mayoría.
En los anteriores siglos esto debió ocasionar una guerra civil tras otra, esperemos que ahora no suceda.

sábado, 6 de agosto de 2016

LA PARADOJA DE LA REFORMA EDUCATIVA

RUBÉN OLVERA MARINES

“Si eres capaz de ver lo sutil y de darte cuenta de lo oculto, irrumpiendo antes del orden de la batalla, la victoria así obtenida es una victoria fácil”  El Arte de la Guerra, Sun Tzu


Si Elba Esther Gordillo siguiera al frente del SNTE, hubieran podido suceder dos cosas con la reforma educativa: o quedaba rezagada al balcón del olvido, sustituida por algún “pacto” o “alianza” adornada por “tres” cambios de forma, o hubiera avanzado hasta sus últimas consecuencias, aunque adaptada a las condiciones que impusiera la Maestra, tal y como sucedió en 1993 con el extinto programa de Carrera Magisterial.
La Maestra no se andaba por las ramas. Cuando estuvo al frente del sindicato magisterial, fue aliada del gobierno para impulsar algunas transformaciones, por ejemplo, la federalización educativa de 1992; sabia negociar, siempre y cuando el gremio comandara la batalla. Probablemente las tropas de la CNTE mediarían sus movimientos, sabiendo de la presencia de Elba al frente del SNTE.
El presidente Enrique Peña decidió presentarse solo en el campo de batalla. A diferencia de sus antecesores, que buscaban la foto con Elba cuando deseaban impulsar algún cambio en el sistema educativo, el actual Presidente prefirió no compartir créditos con quien en ocasiones, al menos en materia educativa, daba la impresión de portar el mismo rango que el titular del Ejecutivo, prácticamente una comandante. Más aun, hay quienes consideran la figura de la chiapaneca como una barricada que trabaría el paso de los oficiales y la tropa peñista, armados hasta los dientes con exámenes para la evaluación del desempeño docente.
Ante este escenario, el SNTE enmudece, no colabora. El silencio, hasta ahora, ha sido considerado como un acertado gesto por parte del sindicato no disidente.
Sin embargo, ante las circunstancias actuales y los vericuetos en los que se encuentra la reforma educativa, un aliado de la talla del SNTE, encabezados por una general particularmente estricta, hubiera significado fortalecer la tropa y sumar a la causa uno y que otro oficial de alto rango para enfrentar la consistente guerrilla que la disidencia magisterial promueve en varios estados.
Los aliados que sumó el gobierno federal son de voz, de presencia mediática, algunos empresarios, pero sin fuerza, sin capacidad de organización para movilizarse a favor de la reforma, faltos de un despliegue territorial que les permita apagar los fuegos, cada vez más y más intensos, encendidos en varias partes de la República. Los impulsores de la reforma educativa incorporaron aliados legítimos, que coincidían perfectamente con la idea gubernamental de evaluar a los maestros, pero irrelevantes en la batalla, voceros y no soldados.
Generales, encarnados por los gobernadores, al enterarse que la reforma implicaba dejar de manejar la nómina magisterial, lo que les restaría control en la asignación de plazas docentes, bajaron armas, decidieron alejarse del posible costo político; el ejército que Enrique Peña imaginó sostendría la reforma, sufrió bajas de consideración, reflejadas con el silencio y el desinterés de no pocos gobernadores. El comandante asomó a su balcón, detectó el humo que emanaba de los enfrentamientos, volteó hacia atrás y se encontró solo, sin tropa, sin generales, ni siquiera bomberos para apagar los fuegos.
La consecuencia de no percibir los detalles finos, lo tenue de un proceso transformador, es paradójica: la educación pública se libró de la “colonización del SNTE”, pero corre el riesgo de ser capturada por la guerrilla educativa. La reforma educativa ahora se negocia desde la secretaría de Gobernación con la disidencia, con la minoría, legitima y organizada, pero minoría. Cuando pudo haberse negociado, sacrificando desde un principio aquellos detalles (lo punitivo de la evaluación) que, como todo indica, al final de cuentas se sacrificarán, entre la secretaría de Educación Pública, encabezada durante el proceso de reforma por un antagonista de Elba, Emilio Chuayffet, junto al SNTE.
Es cierto, al negociar con el sindicato se pierde margen, pero, en cambio, pudo haberse ganado velocidad.

jueves, 4 de agosto de 2016

LA MULATA DE CÓRDOBA
En la Ciudad de Córdoba vivía una hermosa mujer, de nombre Soledad. Soledad era huérfana y mulata, lo que en esas épocas no era muy bien visto tener un color de piel distinto al blanco: los indios y los negros no tenían derechos y, esta mujer, atestiguaba la unión entre dos razas.
Dueña de una singular belleza, era blanco constante de proposiciones y requiebros, lo que hicieron que se volviera huraña. Las mujeres, quizá envidiosas de su belleza, hicieron correr rumores acerca de que sabía de embrujos y hechizos, y aseguraban que habían visto, por las noches, una luz intensa salir de las ventanas de su casa, así como escuchar música extraña y misteriosa.
Las autoridades del Santo oficio, y sus propios vecinos, comenzaron a espiarla para comprobar su supuesta relación con el maligno. Pero como la veían ir a misa y socorrer a los necesitados, los rumores se acallaron por un tiempo.
Sin embargo, la mala fortuna se cruzó en el camino de soledad cuando Martín de Ocaña, alcalde de Córdoba, la conoció. Hombre entrado en años, ardía de pasión por la mulata por lo que llegó a cortejarla ofreciendo regalos y premios, si la joven accedía a entregarse a él. Pero la mulata ni siquiera le dirigía la sonrisa por lo que el hombre, desairado y furioso, acusó a Soledad de haberle dado un bebedizo para hacerle perder la razón y, siendo un hombre tan poderos, únicamente su palabra sirvió para que el Santo oficio apresara a la joven y, en una carreta descubierta, fuera trasladada a las mazmorras del Castillo de San Juan de Ulúa. Después de un rápido juicio, fue encontrada culpable de sostener pactos con el diablo, y fue sentenciada a la hoguera pública.
La noche anterior, al día en que sería ejecutada, la Mulata la pasó dibujando en las paredes de su celda. Con un trozo de carbón, Soledad dibujó un bajel , con tal maestría que el carcelero que fue a buscarla de madrugada, quedó asombrado ante la obra de arte. Los aparejos, perfectamente delineados, hacían que el bajel pareciera listo para zarpar. Ante el sorprendido guardia, Soledad le preguntó con una amplia sonrisa: “¿Qué es lo que le falta a esta embarcación?”. El carcelero, presuroso, contestó:“Andar”. “Pues mira como anda”, le respondió la Mulata subiendo ágil por las escalerillas del barco. Todavía se volvió para despedirse de sus captores con un suave gesto de la mano, mientras la embarcación desaparecía ante los desorbitados ojos del centinela.
Uno podría pensar- a la mulata la dejó salir el carcelero que la buscaba de madrugada, y al Chapo, quién le abrió las 16 puertas? Una con su bajel airoso el otro con su túnel polvoriento. Leyendas de México, como México no hay dos.
La SEP ya lleva tres foros de consulta sobre su "Nuevo Modelo Educativo 2018-2024". El primero con los gobernadores, el segundo con los funcionarios del INEE y el tercero con organizaciones de la sociedad civil, de varios colores: el COMIE, Educación Futura Cero en Conducta, Coparmex, muchisimas ONGs educativas empresariales y muchisimas otras que no se cuáles son...
Me pregunto ¿cuándo se realizará un foro con el magisterio?
Hasta ahora solo se han transmitido en vivo solo las intervenciones de Nuño y sus principales colaboradores en la SEP. Además, los medios y la prensa sólo destacan los discursos de Nuño. ¿Así serán todos los foros?
Si siguen así la relatoria de los foros se limitará a dar cuenta de las excelencias de la reforma "educativa" y del "Nuevo Modelo Educativo 2018-2024".
Por favor, no sean tan obvios... El respetable se va a poner a bostezar de aburrimiento...

lunes, 1 de agosto de 2016

GUILAR TALAMANTES: RESISTENCIA AL OLVIDO

Noticia por Luis Rubén Maldonado Alvídrez el 31 Jul 2016
En este siglo que vivimos la izquierda es una quimera política en nuestro país. Una izquierda, cuyos fanatismos la acabaron disolviendo desde adentro. Lo que permanece de la izquierda en México son, en el mejor de los casos, fósiles y ruinas. Ideológicamente.
La izquierda ha asesinado su ideología. El poder envenenó a quienes son algunos de sus pioneros y hoy en día, son más pragmáticos que aquellos partidos que perdieron el partido habiendo ganado el poder, mucho antes que ellos.
En Chihuahua, en medio de un ambiente político surrealista y un tanto bizarro, aquellos líderes opositores a todo que alguna vez fueron de izquierda, que escriben estruendosos editoriales, presumen su “lucha” de los 60 y 70, en el auge cubano de la izquierda, en estos últimos días de julio, se han echado de cabeza. Han mostrado su amnesia selectiva y no han sido capaces de dedicarle ni una línea a Rafael Aguilar Talamantes, hombre fundamental de la izquierda en este país, quien dejó de existir a las 15:27 horas del día 17 de julio del año en curso.
Hoy en día, que está de moda ser “rebelde” por facebook y twitter y donde la lucha democrática de la generación “milennial” se reduce a escribir consginas y hashtags en las redes sociales, por supuesto que no tienen idea de quien fue Aguilar Talamantes.
Oriundo de Baja California, Don Rafael llegó a la Ciudad de México donde su primera gran desilusión fue que por cuatro meses de trabajo le pagaron 49 pesos solamente. Ahí nació su vocación por luchar contra la opresión y la injustica.
En su juventud participó como promotor y propagandista de las principales agrupaciones estudiantiles y juveniles de los años 60, además de ser un promotor del movimiento sindical democrático y fue amigo personal de los principales dirigentes políticos de su momento.
De la amistad con líderes como Rubén Jaramillo tuvo la oportunidad de conocer de cerca varios de los movimientos guerrilleros armados y estuvo a punto de pertenecer a uno. Aguilar Talamantes nuca fue ajeno al dolor de su gente y junto con ellos sufrió hambre, frío, persecución, prisión, tortura física y mental. Estuvo encarcelado en 1965 en Michoacán hasta 1970 y ahí decidió que la lucha socialista había que hacerla dentro del cauce institucional.
Siempre expresó su desacuerdo con la vía del núcleo guerrillero, quienes veían las armas como el único medio para instaurar el socialismo. “Era un error querer vestir de verde olivo a toda Latinoamérica”, decía Aguilar Talamantes.
Su postura anti belicosa, le costaría el desprestigio entre quienes “se arrogaban a título personal el epíteto de revolucionarios”, a decir de sus cercanos.
Vivió, hasta sus últimos días, una campaña permanente de vituperios y desprestigio, que supo aguantar como los grandes. Estaba hecho de otra madera.
La izquierda, siempre auto bombardeándose desde adentro, pero eso no fue impedimento para que fundara el Partido Socialista de los Trabajadores, que logró estar a la altura de otros partidos de izquierda que contaban con muchos años de tradición y respaldo internacional.
Fue artífice fundamental en la Reforma Política en la que se reconocía a los partidos políticos como organizaciones de “interés social” y, por tanto, su legítimo derecho a contender electoralmente, concediéndoles su registro legal. Incluidos los partidos de izquierda.
En contraste con muchos de sus compañeros, que sólo por la vía de las armas y la protesta violenta veían el camino; su apuesta siempre fue por la legalidad, su espada y escudo.
El Partido Socialista de los Trabajadores llamó a la población para hacer de la política un arte, y del arte de gobernar, una ciencia de todo el pueblo.
Definió al sujeto revolucionario como el ciudadano que dice ¡basta! a la injusticia y ejerce su soberanía a través de la insurgencia electoral, con la ley en la mano y voto libre y secreto.
La “izquierda” trasnochada que hoy ocupa liderazgos legislativos, que gobierna o busca gobernar, ha olvidado los cauces institucionales y quiere más guerra, sin evolucionar posturas y discursos y sigue prolongando la agonía de un momento histórico que ya no existe.
Sin Aguilar Talamantes, no habría quedado esbozada la vía constitucional al socialismo.
Muchos de sus discípulos, hoy encumbrados políticos, prefirieron la vía violenta; las armas y no las ideas; el grito y no la razón.
Desde entonces y como ahora, esa izquierda autoritaria e irracional, no pudo aceptar la visión de Aguilar Talamantes, pues es conocida su obsesión ser dueña de la verdad histórica absoluta. Así, la izquierda de ayer decía: “No queremos apertura, queremos revolución”, denostando la lucha legal, por ser un “engaño burgués”.
Y las cosas no han cambiado mucho. A pesar de ser un México totalmente diferente, esos que ayer eran jóvenes que pedían revolución, hoy son líderes de partidos políticos, gobernantes o legisladores que siguen exigiendo revolución y caos. Desdeñando la vía institucional que los encumbró.
En la elección de Cárdenas, Clouthier y Salinas, Aguilar Talamantes fue el artífice del Frente Nacional Democrático (gran frente electoral a partir de la alianza de cinco grandes partido políticos que contaban con registro electoral, más una gran cantidad de organizaciones regionales y civiles) que postuló al heredero de Tata Cárdenas.
Nunca había tenido tanta votación el socialismo en México.
Y todos esos, que nacieron al estrellato político de la mano de Cuauhtémoc Cárdenas, dividieron la gran unión de la izquierda mexicana para seguir fragmentándola y creando el PRD con puro renegado tricolor.
Cuauhtémoc Cárdenas no tuvo la decencia de dedicarle una esquela a un protagonista de primera línea en su ascenso en 1988 en la feroz lucha contra el sistema, en la elección que ganó Salinas de Gortari.
Qué esperar de los fundadores del PRD Chihuahua, ahora huérfanos de partido y de ideología, muy prestos para la violencia en las calles, que conocieron y lucharon con Aguilar Talamantes que ni un tweet o columnazo les mereció.
La derecha no lo quería. La izquierda radical (yo diría irracional, proclive a la violencia) no lo quería, por ser un hombre que dio sus batallas con ideas y razones, no con golpes ni armas, a pesar de haber sido víctima de la tortura física en prisión, entendió que había que cambiar el camino, la estrategia pero no el destino.
Si. Para todos esos que evocan el 68 en cada marcha que hacen, la libertad de Aguilar Talamantes fue una de las causas que originaron el levantamiento del 2 de octubre de ese olímpico año.
Aguerrido como lo fue en vida, desde el otro mundo, seguirá luchando para no ser olvidado; ejercerá la resistencia al olvido, como hombre congruente y de causas que fue. De esas voces que la izquierda de ayer y hoy, prefirieron ignorar.
La “izquierda” mexicana y chihuahuense en picada y huérfana, va a extrañar la voz incómoda de Aguilar Talamantes.
ULITMALETRA
Con especial dedicatoria para mi amiga Jazmín Aguilar Gallardo, prueba viva de que además, Aguilar Talamantes fue buen padre. Mis oraciones contigo por la pérdida de un hombre fundamental en tu vida.

miércoles, 27 de julio de 2016

ESCUELA NORMAL SUPERIOR DE LA LAGUNA
CURSOS INTENSIVOS
1974 - 2014
RESEÑA
La escuela Normal Superior de la Laguna es fundada en Enero de 1974, a iniciativa de un grupo de Maestros principalmente de educación primaria, ante la necesidad de que la Región Lagunera contara con una institución de ese nivel y así evitar el traslado a buscar escuelas de ese nivel a otras regiones del país.
El decreto de autorización por parte del Gobierno del Estado de Durango es el Número 328, publicado en el periódico oficial del Estado de fecha 30 de Mayo de 1974 y su lema a partir de entonces es "ENSEÑAR LA VERDAD Y EDUCAR PÀRA LA LIBERTAD"
El primer edificio donde funcionó fue el del Centro educativo "José Santos Valdés" en el Boulevard Miguel Alemán de Gómez Palacio Durango.
Para su funcionamiento se exigió un Patronato mismo que quedó integrado de la siguiente manera: C. CARLOS HERRERA ARALUCE (PRESIDENTE), SERGIO PEREZ MERODIO TESORERO Y COMO VOCALES LOS C. LIC. OCTAVIO ORELLANA WIARCO, PROFESOR JESUS MARIO HERNANDEZ MESTAS Y EL PROFESOR RAFAEL GARCIA LONGORIA.
Los primeros directivos ejercieron el cargo con un nombramiento que les otorgaba una Junta de maestros con funcionamiento colegiado siendo el primer cuerpo Directivo el siguiente:
DIRECTOR.- LIC. OCTAVIO ORELLANA WIARCO
SUBDIRECTOR TECNICO.- PROFESOR JESUS MARIO HERNANDEZ MESTAS
SUBDIRECTOR ADMINISTRATIVO.- PROFESOR RAFAEL GARCIA LONGORIA
LA planta de Profesores fundadores se conformó con:
SALOMÒN ATIHYE ESTRADA, EDUARDO BOTELLO AYALA, ANTONIO DE SANTIAGO LOPEZ, MARIA TERESA CASTILLO MEDINA, FIDEL GARCIA VILLALOBOS, MARIANELA GUARDADO ORTIZ, IBERA GUTIERREZ LOZANO, JOSE LUIS LUGO MALTOS, JUAN FRANCISCO MALDONADO OCHOA, BARTOLOME NAJERA MEZA, OTILIA SILVIA PÈREZ VALDÈS, EMMANUEL QUIÑONEZ HERNANDEZ, RODOLFO SILVA ROSALES, E INES TRALLERO.
ASI MISMO FUNGIERON COMO PRIMEROS EMPLEADOS ADMINISTRATIVOS: MARIA DE LA CRUZ PÈREZ CODINA, LUIS GERARDO AVILA PÈREZ Y JUAN JOSÈ AVILA PÈREZ, Y SU PRIMER SIENDO SU PRIMER PREFECTO FUE EL C. HIPÒLITO CERVANTES.
En 1977 se separan los cursos regulares de los intensivos a causa de una política que se tornó entreguista con la entonces línea sindical Vanguardista operada por el los tradicionales líderes entreguistas y simuladores, así como tratar de manera pragmática ejercer un modelo empresarial y de lucro que no coincidía con el objetivo original para la que fue creada la institución , que era servir al magisterio lagunero mediante una doctrina popular y una filosofía dialéctica de amor a la educación y una filosofía de de servicio a la comunidad.
Las primeras especialidades que se impartieron fueron: CIENCIAS SOCIALES, BIOLOGIA, INGLÉS Y FRANCÉS, LENGUA Y LITERATURA ESPAÑOLAS, MATEMÀTICAS, PSICOLOGÌA, Y NIVELACIÒN PEDAGÒGICA PARA LOS BACHILLERES QUE ASPIRABAN A INGRESAR A LA RAMA DE LA DOCENCIA.
La característica relevante de la mayoría de sus catedráticos era su compromiso con la práctica docente y la lucha popular y magisterial de carácter social, pues muchos de ellos a la par de ser maestros participaban en causas de reivindicación social y magisterial, pugnando por la democratización del Sindicato Nacional de Trabajadores de la Educación, siempre al lado de campesinos, colonos y obreros.
Actualmente se cursan sólo las Licenciaturas de ESPAÑOL, MATEMÀTICAS, INGLÈS, HISTORIA, BIOLOGÌA Y FORMACIÒN CIVICA Y ÈTICA.
De la Escuela Normal Superior de la Laguna Cursos Intensivos a lo largo de sus 40 años han egresado cerca de 13 000 docentes de Educación media, es una institución con un espíritu eminentemente social, de un alto compromiso con las mejores causas de la sociedad, con un buen nivel educativo que ha hecho que los ex alumnos quienes se distribuyen a lo largo de todo el país sean catedráticos sobresalientes, buenos directivos, dirigentes sindicales con una cultura diferente a la línea que regentea al gremio y excelentes funcionarios de educación.
Todos dicen con orgullo que son egresados de la Escuela Normal Superior de la Laguna Cursos Intensivos, y compartan entre ellos "el saber que llevan dentro como semilla que en la tierra y en la Patria fructifica"
FELICIDADES POR NUESTROS PRIMEROS 40 AÑOS DE EXISTENCIA Y DE NO PERDER EL RUMBO DE SEGUIR ENSEÑANDO LA VERDAD Y EDUCANDO PARA LA LIBERTAD.
RAFAEL IGNACIO AGUILAR TALAMANTES.

El artífice de la Vía Constitucional al Socialismo.

Originario del Estado de Baja California, llegó a la ciudad de México para cursar sus estudios universitarios en Economía. Al poco tiempo de desempacar sus libros tuvo que trabajar en una fábrica de plásticos para contribuir al pago de $125 pesos, por una habitación que compartía con otros tres compañeros en la calle de Donceles. Cuatro meses estuvo trabajando sin paga, hasta que finalmente obtuvo un pago de $49.00 pesos. ¡Por los cuatro meses de trabajo!
Fue entonces que tomó la decisión de que nadie, nunca más, debería ser tratado con ese desprecio que permite la relación salarial. Esa decisión habría de transformar el resto de su vida. Y también la vida política de este país. Se convirtió en un organizador de la insurgencia popular.
Durante su etapa juvenil, participó como promotor y propagandista de las principales agrupaciones estudiantiles y juveniles de los años 60. Colaboró al desarrollo del movimiento sindical democrático y fue amigo personal de los principales dirigentes políticos de su momento. De la amistad con líderes como Rubén Jaramillo tuvo la oportunidad de conocer de cerca varios de los movimientos guerrilleros armados y estuvo a punto de pertenecer a uno. Aguilar Talamantes nuca fue ajeno al dolor de su gente y junto con ellos sufrió hambre, frío, persecución, prisión, tortura física y mental.
En los años recientes al triunfo de la Revolución cubana, y siendo Aguilar Talamantes un dirigente estudiantil, se celebró en la Habana, Cuba, un encuentro continental de estudiantes al que fue invitado. En su discurso, Aguilar Talamantes expresó el respaldo entusiasta de los estudiantes de México a la Revolución triunfante. Y ante un efervescente auditorio repleto de representantes juveniles de todo el continente, en un gesto de audacia política, expresó su desacuerdo con la vía del núcleo guerrillero como el único medio para instaurar el socialismo. Su amplia experiencia política le demostraba que era un error “querer vestir de verde olivo a toda Latinoamérica”. Su oposición a la lucha armada le costaría el desprestigio entre quienes se arrogaban a título personal el epíteto de revolucionarios. Más tarde, al salir de la cárcel pretextando discrepancias fundamentales, fue separado de su organización política. Desde entonces, tuvo que sufrir –estoico- una campaña permanente de vituperios y desprestigio.
Sin embargo, Aguilar Talamantes nunca cejó en su esfuerzo por lograr una sociedad más justa y equitativa. Durante la década de los 70, fue un incansable promotor de la organización popular y su esfuerzo cristalizó en el Partido Socialista de los Trabajadores, organización naciente que logró estar a la altura de otros partidos de izquierda que contaban con muchos años de tradición y respaldo internacional.
El Partido Socialista de los Trabajadores, lejos de ataduras mentales, con lucidez creativa aceptó contender en el plano ideológico y político con las fuerzas gubernamentales que necesitaban una salida a la crisis de gobernabilidad, en tanto que las fuerzas de ultra derecha demandaban mano dura para gobernar. El PST llamó entonces a las fuerzas democráticas a una alianza para sacar adelante reformas legislativas que más tarde se conocerían como la Reforma Política, en las cuales se reconocía a los partidos políticos como organizaciones de “interés social” y, por tanto, su legítimo derecho a contender electoralmente, concediéndoles su registro legal. Incluidos los partidos de izquierda.
La legalidad se convirtió en el escudo y la espada de los socialistas. El Partido Socialista de los Trabajadores llamó a la población para hacer de la política un arte, y del arte de gobernar una ciencia de todo el pueblo; definiendo al sujeto revolucionario como el ciudadano que dice ¡basta! a la injusticia y ejerce su soberanía a través de la insurgencia electoral. Los ciudadanos, con la ley en la mano, habrían de decidir libremente a través del voto secreto y directo la forma de gobierno que mejor conviniera a la mayoría del pueblo, de acuerdo con el espíritu del Artículo 39 constitucional. Desde entonces, quedó esbozada la Vía Constitucional al Socialismo, máximo aporte del PST a la teoría científica del socialismo en México y al proceso revolucionario.
Sin embargo la izquierda tradicional, refractaria a la autocrítica, no pudo aceptar esta verdad objetiva, pues siempre ha pensado ser dueña de la verdad histórica. En aquella ocasión lanzó la consigna “No queremos apertura, queremos revolución”, denostando la lucha legal, por ser un “engaño burgués”.
Desde entonces, la calumnia y la adjetivación gratuita fueron siempre los argumentos para satanizar a un creciente y poderoso Partido Socialista de los Trabajadores, que supo abrir el camino de la legalidad parlamentaria a las multitudes de la sociedad civil organizada, derribando con ello los viejos dogmas y consignas de la izquierda tradicional.
Años más tarde, al final de los 80, la profundidad de análisis y la creatividad política de Aguilar Talamantes, se pone de manifiesto nuevamente al proponer la integración de un gran frente electoral a partir de la alianza de cinco grandes partido políticos que contaban con registro electoral, más una gran cantidad de organizaciones regionales y civiles. Fue así como nace el Frente Democrático Nacional, la fuerza electoral más importante de la izquierda en toda su historia, y logra una abrumadora votación a favor del socialismo, mediante la vía pacífica, constructora y legal.
A pocos días de la contundente victoria electoral, producto de la unión de las fuerzas democráticas, los representantes la izquierda tradicional anuncian unilateralmente su separación del FND y llaman a formar un nuevo partido. El nuevo partido que formarán -en un acto de incongruencia- habrá de borrar de sus documentos toda mención del socialismo y nombrará como su presidente a un ex integrante del actual partido gubernamental.
La formación de un poderoso partido socialista de masas y la integración de un amplio frente electoral, son dos ejemplos que demuestran la contundencia y creatividad teórico-política del pensamiento de Aguilar Talamantes, sintetizada en su concepción de la Vía Constitucional al Socialismo, cuya característica principal radica en el reconocimiento objetivo de la realidad -no importa lo desalentadora que ésta pueda ser- y la instrumentación de una política congruente –que permita reconocer y superar nuestras debilidades-, es decir, radica en una honestidad intelectual impecable y una voluntad inquebrantable para actuar en consecuencia. Ambas virtudes distinguieron siempre a Rafael Ignacio Aguilar Talamantes.
Águila Que Cae
27 de julio de 2016. México.